Cuando la ciudad se vuelve demasiado intensa, quienes pueden permitírselo buscan algo más que descanso: buscan un refugio.
A un corto viaje desde Bogotá, descendiendo por las carreteras que bajan hacia el Tequendama https://monicahhec352455.popup-blog.com/39085543/el-edén-privado-de-la-sabana-exclusividad-sol-y-encanto-en-las-fincas-de-cundinamarca